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Qué tratamiento elegir en el embarazo o postparto según tus síntomas

Jun 15, 2026 | backstage, Estética

Cómo saber qué tratamiento necesitas según lo que sientes

Durante el embarazo y el postparto llegan a nuestros salones muchas mujeres con la misma frase: sé que existen varios tratamientos, pero no sé cuál me toca a mí. Ese es el problema real, y no lo resuelve un listado de servicios. Lo resuelve entender qué síntoma tienes y en qué momento estás.

Por eso hemos ordenado esta guía por lo que sientes, no por trimestre. Si arrastras piernas pesadas, si te duele la zona lumbar, si notas flacidez tras el parto o quieres recuperar la cicatriz de una cesárea, cada apartado te lleva directa al tratamiento que responde a ese síntoma. Cuando dos opciones resuelven algo parecido, como el drenaje linfático y la presoterapia, las comparamos de frente para que elijas sin dudar.

Un apunte que nos importa en una etapa tan sensible: aplicamos estos tratamientos con productos veganos y ecológicos, para que el cuidado sea coherente con tu piel y con tu embarazo.

Piernas pesadas y retención de líquidos: drenaje linfático o presoterapia

Las piernas pesadas y la retención de líquidos son la molestia más habitual del embarazo, y ante ella tienes dos caminos en nuestros salones. El drenaje linfático manual con técnica Dr. Vodder y la presoterapia Relaxing atacan el mismo síntoma por vías distintas, y saber cuál elegir depende de lo que sientas exactamente en las piernas.

El drenaje linfático Dr. Vodder trabaja con las manos, con maniobras lentas y muy suaves que siguen el recorrido natural del sistema linfático. Esa manualidad permite adaptar la presión zona a zona y respetar puntos sensibles, algo que importa cuando hay varices, arañas vasculares o piel reactiva. Al mover la linfa de forma controlada, ayuda a reducir la hinchazón y esa sensación de piernas cargadas sin forzar los vasos.

La presoterapia Relaxing usa unas botas que aplican presión de aire por compartimentos, de los tobillos hacia arriba. Es un empuje mecánico y regular que favorece el retorno venoso y drena el líquido acumulado con eficacia cuando la retención es el problema principal. Al ser una presión programada e igual para todas las piernas, resulta cómoda y descansada, pero no distingue una zona delicada de otra.

Esa diferencia de mecanismo es la que marca la decisión. Si tienes varices marcadas, sensación de hormigueo o piel especialmente sensible, el drenaje manual encaja mejor porque el terapeuta controla cada maniobra y evita presionar donde no debe. Si lo tuyo es sobre todo hinchazón por retención de líquidos, sin problemas circulatorios de fondo, la presoterapia te da un alivio muy notable en menos tiempo.

También cuenta cómo prefieras vivir la sesión. El drenaje linfático es un tratamiento envolvente y relajante, ideal si buscas un rato de calma además del efecto sobre las piernas. La presoterapia es más práctica y directa, perfecta cuando quieres desahogar las piernas de forma regular sin dedicarle mucho tiempo.

Para que te ubiques sin dudas, estos son los casos más claros. Si además de piernas pesadas notas varices, arañas vasculares u hormigueo, elige el drenaje linfático Dr. Vodder antes que la presoterapia. Si tus piernas se hinchan por retención pero no tienes problemas venosos y quieres un alivio rápido y cómodo, la presoterapia Relaxing es tu opción. Y si arrastras retención importante durante todo el día, combinar ambas a lo largo de las semanas suele dar el mejor resultado, empezando por el drenaje para movilizar y apoyándote luego en la presoterapia para mantener.

En ambos casos trabajamos con productos veganos y ecológicos, un detalle que cuidamos especialmente en el embarazo, cuando la piel está más receptiva. Si dudas entre una técnica y otra, en una primera valoración vemos el estado de tus piernas y decidimos contigo cuál te conviene, o si merece la pena alternarlas.

Dolor lumbar y molestias musculares del embarazo: masaje prenatal

El masaje prenatal responde a un problema muscular y articular, no circulatorio, y por eso lo tratamos aparte del drenaje y la presoterapia. A medida que la barriga crece, el centro de gravedad se desplaza hacia delante y la zona lumbar carga con esa nueva postura durante todo el día. Ahí es donde aparecen las molestias que más nos comentan en cabina.

La zona lumbar es la que mejor responde, pero no es la única. El cambio postural tensa también las cervicales y los hombros, sobre todo si pasas muchas horas sentada, y la cadera acusa el trabajo extra de sostener el peso al caminar. Trabajamos esas zonas con maniobras adaptadas a una posición cómoda y segura para ti, sin presión sobre el abdomen.

En cuanto al momento, el masaje prenatal cobra más sentido a partir del segundo trimestre, cuando el peso empieza a notarse de verdad y las molestias se vuelven constantes. Puedes incorporarlo de forma puntual cuando algo te tira, o de manera más regular si la tensión lumbar te acompaña semana tras semana. No hace falta esperar a estar bloqueada para pedir cita.

Conviene no confundirlo con el drenaje linfático solo porque ambos se hagan con las manos. El drenaje busca mover el líquido acumulado y aliviar las piernas pesadas, así que trabaja con maniobras suaves y superficiales sobre el sistema linfático. El masaje prenatal persigue algo distinto, que es soltar la musculatura contracturada y aliviar la carga articular, y para eso necesita otra técnica y otra intensidad. Uno actúa sobre la circulación, el otro sobre el músculo y la articulación.

Si tu molestia principal es un dolor que se localiza en la espalda, el cuello o la cadera, y empeora al final del día o tras estar mucho rato en la misma postura, el masaje prenatal es tu tratamiento. Si lo que notas es hinchazón y pesadez en las piernas, entonces el camino es el drenaje. Muchas embarazadas combinan los dos según la semana, y tiene todo el sentido hacerlo.

Flacidez y pérdida de firmeza tras el parto: Endermologie LPG

La flacidez que aparece tras el parto responde a que la piel y el tejido, muy estirados durante meses, no siempre recuperan solos su firmeza una vez baja el volumen. Para eso trabajamos con Endermologie LPG, una tecnología que estimula el tejido de forma mecánica desde fuera, sin agujas ni nada invasivo.

El cabezal del LPG combina rodillos motorizados y una succión controlada que moviliza la piel y el tejido subcutáneo. Ese estímulo mecánico despierta la actividad de las células responsables de la firmeza y activa la microcirculación de la zona, de manera que la piel recupera tono y densidad de forma progresiva. Trabajamos abdomen, flancos, muslos y glúteos, que son las áreas donde el postparto suele notarse más.

Recomendamos esperar al postparto y no aplicarlo durante el embarazo por una razón concreta. La estimulación intensa del tejido y la succión no encajan con una etapa en la que el cuerpo prioriza sostener la gestación, así que el LPG entra cuando el embarazo ha terminado y tu cuerpo ya está en fase de recuperación. Si además diste el pecho, conviene valorar el momento contigo antes de empezar.

Ahora la señal más útil para saber si este es tu tratamiento. El LPG tiene sentido cuando hay flacidez real, es decir, cuando pellizcas la piel del abdomen o los muslos y notas que ha perdido consistencia, que cuelga o que la superficie se ve irregular. Es distinto de querer tonificar sin más. Si tu piel mantiene su firmeza y lo que buscas es afinar la silueta o trabajar musculatura, ahí la respuesta pasa antes por movimiento y ejercicio que por la endermología.

En Backstage aplicamos el LPG dentro de nuestro enfoque de green beauty, con cosmética vegana y ecológica en la fase de preparación de la piel. Si dudas de si tu caso es flacidez o simple falta de tono, lo vemos en una valoración y te decimos con criterio si el LPG es lo que te conviene o si tu síntoma responde mejor a otra cosa.

Recuperación de la cicatriz de cesárea con Endermologie LPG

La cicatriz de cesárea es un uso propio del Endermologie LPG, distinto de la flacidez general, porque aquí buscamos trabajar sobre un tejido que ha cicatrizado y tiende a quedar rígido. Con la cesárea, la piel y las capas de debajo se recuperan formando adherencias, esas zonas donde el tejido se pega y pierde movilidad. El objetivo no es tonificar una zona blanda, sino devolver elasticidad a una cicatriz tensa y mejorar su aspecto.

El movimiento mecánico del LPG moviliza el tejido de forma controlada, lo que ayuda a soltar esas adherencias y a que la cicatriz recupere flexibilidad. Cuando trabajamos flacidez general, buscamos firmeza en una superficie amplia. En la cicatriz, en cambio, el trabajo es más localizado y con una intensidad ajustada al estado concreto de esa zona, que suele ser más sensible durante los primeros meses.

El momento de empezar depende de tu propia recuperación, no de una regla fija. La cicatriz necesita estar completamente cerrada y sin molestias antes de aplicar cualquier estímulo mecánico, y ese plazo varía mucho de una mujer a otra. En muchos casos tiene sentido plantearlo pasadas algunas semanas tras el parto, siempre con el alta médica correspondiente.

Por eso en Backstage no fijamos una fecha genérica. Valoramos tu cicatriz antes de empezar y definimos el momento y la intensidad según cómo esté cicatrizando, porque empezar demasiado pronto o con demasiada fuerza es contraproducente. Si tu duda es cuándo iniciar el tratamiento, la valoración profesional es el paso previo que te da esa respuesta con seguridad.

Qué hacer si tienes varios síntomas a la vez

Casi ninguna embarazada llega con un solo síntoma, así que la pregunta real no es cuál eliges sino en qué orden. Cuando combinas piernas pesadas con dolor lumbar, empieza por lo que más te limita el día a día. Si la retención te impide caminar cómoda, arrancamos con drenaje linfático y sumamos el masaje prenatal en sesiones alternas para tratar la zona lumbar sin sobrecargar el cuerpo en una sola visita.

En el postparto pasa lo mismo con la flacidez y la cicatriz de cesárea. Aquí no compiten, se ordenan por tiempo de recuperación. La cicatriz marca el ritmo, porque necesita que la piel esté cerrada y valorada antes de trabajarla con Endermologie LPG. Empezamos por ahí cuando la herida lo permite, y después ampliamos el mismo tratamiento a las zonas donde notas pérdida de firmeza.

La lógica es sencilla. Tratamos primero el síntoma que condiciona a los demás, y encadenamos el resto una vez tu cuerpo responde. Ninguna combinación es fija, la ajustamos contigo en cada sesión.

Todo esto lo aplicamos con productos veganos y ecológicos, un matiz que en el embarazo y el postparto no es menor. En una etapa en la que cuidas cada cosa que entra en contacto con tu piel, trabajamos con formulaciones pensadas para acompañarte sin ingredientes que no quieres cerca.

Empieza por el tratamiento que responde a tu síntoma

Empieza por lo que sientes, no por el calendario. Si notas piernas pesadas o retención, valora drenaje o presoterapia según tengas varices o solo pesadez. Si lo que duele es la espalda, el masaje prenatal es tu punto de partida. Y si tras el parto quieres recuperar firmeza o trabajar la cicatriz de cesárea, la Endermologie LPG es la respuesta.

Ese es el criterio, y a partir de ahí decidimos contigo la intensidad y el momento exacto en consulta.

Compra online tu tratamiento y reserva en nuestros salones desde la página de tratamientos para embarazadas y postparto, donde verás el detalle.

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